Nin-Nin : El Ninja Hattori. Porque una Katana mola más que un Bolsillo

Si tuviera que elegir entre si molan más los Gatos o los Ninjas lo tendría muy claro, sobre todo porque siendo alérgico a los gatos y haber crecido en los 80 me pone la cosa realmente sencilla.

Imaginad mi cara cuando a principio de los ’90 Canal 2 Andalucía comenzó a emitir una serie sobre un Ninja de 11 años que, atravesando montes, atravesando ríos y vestido de un azul eléctrico, poco discreto para ocultarse en la oscuridad, todo sea dicho, realizaba los más maravillosos prodigios para ayudar a un buen amigo en problemas.

Ninja Hattori-kun, o El Ninja Hattori como lo conocimos en España, nos contaba las aventuras de desventuras de Kanzo Hattori un joven ninja que tiene como misión ayudar a su“amo” Kenichi, otro niño, que debido a su torpeza natural, era propenso a no hacer nada bien por si mismo. Kenichi con sus Grandes gafas y su pantalón corto debía ser socorrido una y otra vez por nuestro Azulado protagonista que podía trepar, planear, disfrazarse y camuflarse hasta hacerse invisible. Jum, esto me suena de algo…

Hattori estaba acompañado en casi todo momento por su Hermano pequeño Shinzo, vestido de Rojo, y que debería tener las mismas habilidades de su hermano, este aún estaba aprendiendo y no terminaba de dominarlos, provocando más problemas que soluciones. Junto a ellos el fiel perro Ninja Shishimaru, amigo inseparable de Shinzo y comilón insaciable, completa el plantel de heroicos protagonistas.

Pero, ¿que problemas podrían tener un niño de no más de 11 años en su día a día? Lo clásico allá por el principio de los 80, ya que aunque la serie original de mangas fue publicada por los ya lejanos años 60 (1964 – 1968) la adaptación al anime se llevó a cabo muchos años después entre 1981 a 1987 llegando a un total de 694 capítulos de 10 minutos de duración cada uno.

Llegar tarde a la escuela día sí y día también, suspender los exámenes, o conquistar al amor de su vida Yumeko, son tramas a las que Kenichi debe enfrentarse junto a Hattori capítulo tras capítulo… y todo esto sería fácil si no fuera por el compañero de clase, y Ninja de un clan rival, Kemumaki y su gato mascota/compinche/ninja Kagechiyo, el cual también está enamorado de Yumeko y hará todo lo que esté en su mano para fastidiar a Kenichi y enfrentarse a Hattori para demostrar que es mucho mejor que él en todo lo que se proponga. Kemumaki es un Ninja “en secreto” y eso hace que tenga que andar con mucho cuidado delante de sus compañeros de clase y de la mismísima Yumeko.

Si todo lo anterior lo sazonamos con una Ninja discípula de Hattori y enamorado de él, la “dulce” Tsubame y su flauta, y un miedo irracional por las ranas, su punto débil, un profesor más bien “empanao” que no se entera de mucho y los ya clásicos padres que con más buena voluntad que acierto intentan criar a su hijo y que les ayuden con las tareas sencillas en casa, tendremos una comedia infantil de enredos que nos recuerda poderosamente a otra longeva serie que llega hasta nuestros días.

Y sí, si ya decimos que nos suena es porque no hace falta ser muy listo para reconocer ese tipo de diseño de personajes, el estilo de tramas y el humor que desprende la serie para descubrir detrás el trabajo del tándem responsable de, la ya mítica, Doraemon el gato cósmico, Fujiko Fujio.

Esta serie en su momento me hizo pasar muy buenas tardes porque ya sabéis que prefiero los Ninjas a los Gatos, pero siempre tuve esa sensación de “deja Vu” que te deja si ya has visto con anterioridad la serie del Gato Cósmico. Pero no me gustaría cerrar este pequeño artículo sin intentar desmentir esto y sin romper un poco de vuestra infancia con algo que no os va a dejar indiferentes.

Lo primero lo haré diciendo que Fujiko Fujio era el sobrenombre con el que dos mangakas,  Hiroshi Fujimoto y  Motoo Abiko, trabajaron durante más de 30 años hasta que se separaron, aunque tomaron sendos “nombres” para continuar con sus respectivas obra, Fujimoto Bajo el sobrenombre de “Fujiko F. Fujio” (hasta su muerte en el año 1993) y Abiko con el de Fujiko Fujio Ⓐ con el que sigue activo.

Mientras que Doraemon era obra de Fujimoto, El Ninja Hattori fue creado por Abiko, dejando claro que, aunque juntos cada obra tenía una inspiración diferente ya que procedían de sendos autores. Tal vez esto fue lo que hizo famosa a la obra que nos ocupa y no pasó como una simple copia de Doraemon y sus cachivaches.

Lo último es que en el año 2004 llegó a los cines de todo el mundo Nin x Nin: Ninja Hattori-kun, the Movie, una adaptación de imagen real del manga, que además podéis encontrar integra y con subtítulos en inglés en Youtube, y que se toma demasiado en serio a si misma, siendo un esperpento del que sólo puedes sacar carcajadas.

Si tenéis un rato no dejéis de recordar esta maravillosa serie, y descacharrante película, ya que es fácil dar con muchos capítulos en Español, ha sido repuesta con asiduidad y estos están disponibles en Youtube y similares… NIN-NIN!

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